Y aunque una mujer tenga derecho a ser madre cuando, como y con quien quiera, también debe tener en cuenta algunos factores para asegurar sus posibilidades de embarazo. Y
uno de los factores más importantes para calcular las posibilidades de embarazo, además de cualquier problema de fertilidad o esterilidad, es la edad de la mujer.
“La edad es el factor que más influye en la fertilidad”
La relación entre
edad y fertilidad se explica, principalmente, por los cambios que experimentan
la cantidad y la calidad de los óvulos con el paso de los años. Las mujeres nacen con una
reserva ovárica determinada, que va disminuyendo progresivamente a lo largo de la vida.
Además de reducirse el número de óvulos disponibles, con la edad aumenta la posibilidad de que los ovocitos presenten alteraciones cromosómicas. Esto puede dificultar la fecundación, reducir las probabilidades de implantación del embrión e incrementar el riesgo de aborto espontáneo.
Por este motivo, tener ciclos menstruales regulares no siempre significa que la fertilidad se mantenga intacta. Una mujer puede seguir ovulando y teniendo la regla, pero presentar
una reserva ovárica más reducida o una menor calidad ovocitaria.
No obstante, la edad no es el único aspecto que determina las posibilidades de embarazo. También influyen la salud reproductiva, la reserva ovárica, la calidad del semen, los antecedentes médicos, la existencia de determinadas patologías y el estilo de vida. Por ello, cada caso debe valorarse de manera individualizada.
Una mujer es fértil desde su primera menstruación y hasta el inicio de la menopausia. En números más concretos, podemos decir que la edad fértil de la mujer oscila entre los
14 años y hasta los 45, es decir,
unos 30 años. Y aunque entre los 14 y los 45 años cualquier mujer puede quedarse embarazada, existen algunos períodos destacables donde la mujer tiene más posibilidades de concebir. Hoy vamos a diferenciar cada uno de éstos períodos y destacar las posibilidades y las complicaciones que puede tener buscar un embarazo en cada etapa.
1. Fertilidad temprana
Cuando a una chica le llega su primera menstruación, se puede decir que ya ha empezado a ovular y por tanto, puede llegar a quedarse embarazada. En esta etapa, una mujer tiene aproximadamente un
25% de posibilidades de quedarse embarazada durante el primer mes de intentarlo. Aun así, no es recomendable tener un hijo a una edad tan temprana, debido a que el cuerpo aún tiene que adaptarse a los cambios y no es suficientemente fuerte para aguantar de forma óptima un embarazo.
Por ello, cuando una paciente joven necesita orientación (ya sea por ciclos irregulares, dudas sobre su salud reproductiva o antecedentes familiares) se recomienda una
evaluación ginecológica sencilla que permita conocer su reserva ovárica y el funcionamiento de sus ciclos. Este tipo de información temprana puede resultar útil para planificar el futuro reproductivo de forma más consciente.
2. La edad más fértil
La mejor edad para quedar embarazada es entre los
21 y los 29 años. Para ser más concretos, la edad más fértil de una mujer se sitúa entre los
21 y los 27 años, cuando aún sigue con un
25% de posibilidades de concebir al primer mes de intentarlo. Aunque a partir de los 27 aproximadamente, las posibilidades de embarazo empiezan a verse reducidas, entre los 21 y los 29 años se considera como la mejor época para quedar embarazada, ya que es el período más fértil de una mujer y además, su cuerpo está física y psíquicamente preparado para someterse a un embarazo.
Aun así, cada mujer puede presentar variaciones en su fertilidad dependiendo de factores como la
reserva ovárica, los antecedentes médicos, el estilo de vida o el estrés. Por ese motivo, muchas pacientes que desean planificar su maternidad optan por realizar una
evaluación reproductiva preventiva, que permite conocer su situación actual y anticipar decisiones como la
preservación de óvulos.
3. Fertilidad reducida sin complicaciones
A partir de los 30 años la fertilidad de la mujer empieza a verse reducida de forma gradual, y ese descenso se acentúa aún más a partir de los 35. A partir de los 30 años, a una mujer le puede llevar más tiempo lograr el embarazo, aunque las probabilidades de concebir siguen siendo buenas y no existe ningún riesgo significativo en el embarazo.
Entre los 30 y los 35, una mujer tiene un
20% de posibilidades de quedar embarazada en el primer mes de intentarlo. A partir de los 35 años, las posibilidades de embarazo se ven reducidas significativamente, llegando a los 40 años con sólo un 5% de posibilidades de concebir.
En
IMF-Easyfiv, es habitual acompañar a mujeres que inician la búsqueda del embarazo en esta etapa. Aunque la fertilidad disminuye de forma natural, muchas mujeres entre los 30 y los 38 años consiguen embarazo espontáneo o con ayuda de tratamientos de baja complejidad.
¿Cómo puedo conocer mi reserva ovárica?
La
reserva ovárica hace referencia a la cantidad aproximada de óvulos disponibles en los ovarios en un momento concreto. Aunque está estrechamente relacionada con la edad,
no todas las mujeres de la misma edad presentan la misma reserva ovárica.
Para estudiarla, el especialista puede recurrir a diferentes pruebas. Entre las más habituales se encuentran:
- El análisis de la hormona antimülleriana o AMH.
- El recuento de folículos antrales mediante una ecografía transvaginal.
- La valoración de determinadas hormonas relacionadas con el funcionamiento de los ovarios.
- El estudio de los antecedentes ginecológicos y reproductivos de la paciente.
La hormona antimülleriana y el recuento de folículos antrales ayudan principalmente a estimar la cantidad de óvulos disponibles y la posible respuesta de los ovarios ante una estimulación. Sin embargo,
no permiten predecir por sí solos si se conseguirá un embarazo natural ni conocer con exactitud la calidad de los óvulos.
La calidad ovocitaria se encuentra especialmente relacionada con la edad. Por eso, la valoración de la fertilidad debe realizarse de forma global, combinando los resultados de las pruebas con la edad, la historia clínica y las circunstancias personales de cada mujer.
Embarazo después de los 35 años: ¿qué debemos tener en cuenta?
Cumplir 35 años no significa que el embarazo deje de ser posible. Muchas mujeres consiguen quedarse embarazadas de forma natural después de esta edad y tienen embarazos saludables.
No obstante, a partir de los 35 años suele reducirse de manera más marcada la cantidad y la calidad de los óvulos. Como consecuencia, el embarazo puede tardar más en llegar y aumenta la posibilidad de que sea necesario recurrir a un tratamiento de reproducción asistida.
La edad también puede asociarse a un mayor riesgo de aborto espontáneo y de determinadas alteraciones cromosómicas. Por ello, cuando una mujer desea buscar un embarazo después de los 35 años, puede ser recomendable realizar una valoración reproductiva previa o consultar si el embarazo no llega después de
seis meses de relaciones sexuales regulares sin protección.
Esta valoración no implica necesariamente que deba iniciarse un tratamiento. En muchos casos, permite conocer la situación reproductiva, resolver dudas y establecer cuánto tiempo es aconsejable continuar buscando el embarazo de forma natural.
4. Fertilidad tardía y descenso de la fertilidad
A partir de los 40 años una mujer sigue teniendo posibilidades de ser madre, aunque estas pueden verse muy reducidas. La menopausia suele llegar
a los 50 años, aún así, la mayoría de mujeres suelen ser incapaces de concebir de forma natural a partir de los 45 años, cuando sólo tienen un
1% de posibilidades de quedar embarazadas durante el primer mes de intentarlo.
Por supuesto sigue siendo posible quedar embarazada, más aún con la ayuda de los
tratamientos de fertilidad, aunque se debe tener mucho cuidado durante el embarazo ya que este puede traer complicaciones debido a que el cuerpo, con 40 años, no está tan fuerte para aguantar un embarazo como a los 20.
¿Es posible quedarse embarazada después de los 40 años?
Sí, es posible quedarse embarazada después de los 40 años, aunque las probabilidades de lograrlo con óvulos propios disminuyen notablemente. La situación puede variar mucho entre mujeres, por lo que no basta con tener en cuenta únicamente la edad.
Antes de recomendar un tratamiento, el equipo médico puede valorar:
- La reserva ovárica.
- La calidad ovocitaria estimada en función de la edad.
- La regularidad de los ciclos menstruales.
- El estado del útero y del endometrio.
- La permeabilidad de las trompas de Falopio.
- Los antecedentes médicos y reproductivos.
- La calidad del semen, cuando corresponda.
Dependiendo de los resultados, algunas pacientes pueden ser candidatas a una
fecundación in vitro con sus propios óvulos. En otros casos, la
ovodonación puede ofrecer mayores posibilidades de embarazo, ya que la edad del óvulo tiene una influencia muy importante en la calidad embrionaria.
Por eso,
no existe un único tratamiento de fertilidad adecuado para todas las mujeres mayores de 40 años. La recomendación debe adaptarse a la situación médica, las posibilidades reales y las preferencias de cada paciente.
¿La edad del hombre también afecta a las posibilidades de embarazo?
Aunque la influencia de la edad es más evidente en la fertilidad femenina, la
fertilidad masculina también puede experimentar cambios con el paso de los años.
Los hombres producen espermatozoides durante toda su vida, pero su calidad puede disminuir progresivamente. La edad puede afectar a parámetros como:
- La movilidad.
- La concentración.
- La morfología.
- La integridad del ADN espermático.
Esto no significa que un hombre de mayor edad no pueda ser padre, pero determinados cambios en el semen pueden hacer que el embarazo tarde más en llegar o reducir las posibilidades de fecundación.
Por este motivo, cuando una pareja presenta dificultades para conseguir un embarazo, la valoración debe incluir tanto el estudio de la mujer como el análisis de la calidad seminal.
La fertilidad es una cuestión compartida y no debe atribuirse únicamente a la edad o a la salud reproductiva femenina.
Tratamientos en clínicas de fertilidad, edad y embarazo
Descubre los
tratamientos de reproducción asistida existentes y cuál es el mejor según tu caso.
Inseminación artificial
Es un tratamiento de reproducción asistida de baja complejidad. Se recomienda realizarlo a mujeres menores de 35 años. Consiste en introducir una muestra de semen, ya sea de la pareja o de donante, en el útero de la mujer.
FIV: Fecundación in Vitro
Es una técnica de reproducción asistida que consiste en la unión de un óvulo con un espermatozoide, de la pareja o de un donante de semen, para después realizar la fecundación en el laboratorio. Es el tratamiento más utilizado en mujeres mayores de 35 años. Existen diferentes tipos de FIV:
Adopción de embriones o transferencia de embriones propios
Podrás conservar tus embriones no utilizados durante tu tratamiento o donarlos. De esta manera, podrás optar a un segundo ciclo con embriones tuyos mediante una transferencia de embriones propios o ayudar a otras personas a formar una familia, con una donación de embriones.
Preguntas frecuentes sobre edad y fertilidad
¿A qué edad empieza a disminuir la fertilidad femenina?
La fertilidad femenina no disminuye de manera repentina al cumplir una edad determinada. Se trata de un proceso progresivo que suele comenzar
alrededor de los 30 años, hacerse más evidente a partir de los 35 y acelerarse después de los 40.
Sin embargo,
cada mujer presenta una situación reproductiva diferente. Por eso, la edad debe valorarse junto con la reserva ovárica, los antecedentes médicos y otros factores relacionados con la fertilidad.
¿Puedo quedarme embarazada de forma natural a los 35 años?
Sí. Muchas mujeres consiguen quedarse embarazadas de forma natural a los 35 años e incluso después. No obstante, las probabilidades mensuales de embarazo son menores que en edades más tempranas y puede ser necesario más tiempo para lograrlo.
Si el embarazo no llega después de seis meses de relaciones sexuales regulares sin protección, es aconsejable solicitar una valoración especializada.
¿Es posible quedarse embarazada de forma natural a los 40 años?
Sí, pero las probabilidades son más reducidas debido a la disminución de la cantidad y de la calidad de los óvulos. Algunas mujeres consiguen un embarazo espontáneo después de los 40 años, mientras que otras pueden necesitar reproducción asistida.
Una valoración temprana permite conocer la reserva ovárica y estudiar qué opciones pueden ser más adecuadas.
¿Tener la regla significa que todavía soy fértil?
Tener menstruaciones regulares puede indicar que existe actividad ovárica y que se está produciendo ovulación, pero
no garantiza que la reserva ovárica o la calidad de los óvulos sean adecuadas.
Es posible seguir teniendo la regla y presentar una reserva ovárica baja. Para conocer mejor la situación reproductiva es necesario combinar la edad con una valoración médica y, cuando corresponda, con pruebas específicas.
¿Una hormona antimülleriana baja significa que no puedo quedarme embarazada?
No. Un valor bajo de hormona antimülleriana puede indicar una reserva ovárica reducida o una respuesta menor ante una estimulación, pero no permite predecir por sí solo la posibilidad de embarazo natural.
El resultado debe interpretarse teniendo en cuenta la edad de la mujer, el recuento de folículos antrales, los ciclos menstruales, los antecedentes médicos y el resto del estudio reproductivo.
¿La edad influye también en el éxito de la FIV?
Sí. La edad de la mujer y, especialmente, la edad de sus óvulos tienen una influencia importante en las posibilidades de obtener embriones viables y conseguir un embarazo mediante fecundación in vitro.
No obstante, la tasa de éxito también
depende de la reserva ovárica, la calidad del semen, el diagnóstico, el desarrollo embrionario, el estado del endometrio y el tratamiento realizado.
Con estos tratamientos de fertilidad una mujer tiene más posibilidades de quedar embarazada. Aún así, de la misma forma que en una concepción natural,
el éxito de un tratamiento de fertilidad va ligada a la edad de la mujer. Desde nuestra
clínica de fertilidad en Barcelona y Madrid recomendamos a todas las mujeres o parejas que quieran quedarse embarazadas, acudir a nuestras clínicas de fertilidad en una primera cita totalmente gratis. Allí estudiaremos vuestro estado de fertilidad, conoceréis las posibilidades de embarazo y os recomendaremos la solución o
el tratamiento más adecuado para vuestro caso en concreto.
Nuestra misión en las
clínicas de reproducción asistida IMF EasyFIV es ayudaros a conocer mejor vuestra fertilidad y las posibilidades de concebir, así que recuerda que puedes
solicitar tu primera visita gratis y sin compromiso aquí, nosotros estaremos encantados de ayudarte a cumplir tu sueño.